Descripción:
 

Los indicadores económicos confirman que 2012 ha sido un año atípico y especialmente complicado. La inflación, una constante al alza, las nuevas cargas impositivas, entre ellas el nuevo IVA, y sobre todo el desempleo, que continúa aumentando de forma significativa, situándose en el 19,14% la tasa a nivel regional, corroboran que la situación económica no sólo no ha mejorado sino que ha empeorado. Las previsiones lejos de ser halagüeñas y favorables ya que, aunque se prevé que la economía de Castilla y León descienda un 0,9% (frente a -1,5% del 2012), en el mercado laboral aún no se notará esta mejoría que se prevé más intensa a partir del segundo semestre, impulsada fundamentalmente por las exportaciones.

Aún es pronto para evaluar la reforma laboral, por cuanto sus resultados serán más efectivos en el medio y largo plazo, pero ya se sabe, a fecha de hoy, que se puede dar una vuelta de tuerca, por ejemplo, a la negociación colectiva, simplificando y modernizando al los convenios  y convirtiendo en legal lo real, particularmente en el sector servicios. 

Dos hitos extraordinarios han surgido del Diálogo Social: La Estrategia Integral de Empleo, y el Plan de Estímulos; pero la situación de zozobra ante el desempleo y las dificultades para acceder al crédito, que impiden toda posibilidad de inversión y restringen el consumo, exigen continuar apostando por las estrategias y reformas iniciadas, reduciendo la presión fiscal, facilitando financiación fluida a las empresas, impulsando la flexibilización y liberalización de  mercados y la reestructuración de la Administración, implementando medidas basadas en la eficacia y eficiencia, que permitan aumentar la productividad empresarial.
Fecha de publicación: 2/01/2013
Medio: El Mundo