Descripción:

Pedro Salafranca Sánchez-Neyra

Secretario General de CECALE

Hace no mucho tiempo, el Catedrático de Historia Contemporánea Fernando García de Cortázar publicaba en la edición nacional de este diario centenario, una magnífica "Tercera" titulada "La importancia de llamarse izquierda". Explicaba el autor en su artículo que uno de los personajes de Lord Jim, la novela de Conrad, sufría una dolencia irreparable y temeraria que procedía de su propio carácter y que el autor definía de este modo: "No me despreciaba por algo que estuviera en mi mano corregir, por algo que yo fuera. Me tenía por un cero a la izquierda simplemente por no haber tenido la suerte en esta vida de ser él".

Viene a colación el artículo de García de Cortázar por las declaraciones realizadas por el Secretario Regional de Acción Sindical y Empleo de UGT, Evelio Angulo, y recogidas en este mismo medio, en las que afirmaba que "CECALE se ha echado al monte de las relaciones laborales". Y ello, como consecuenciade que nuestra Organización Empresarial ha presentado recientemente un voto particular en el Consejo Económico y Social de Castilla y León al Informe preceptivo de esta institución sobre el Proyecto de Decreto que regula la Comisión Regional Consultiva de Convenios Colectivos.

Pido disculpas al lector por la quizás excesiva complejidad técnica del asunto, pero la posición de CECALE rechazaba que, ante una solicitud de inaplicación de un Convenio de Empresa, el texto sometido a Informe del CES incluyera la exigencia de que la empresa acreditara que las casusas que justifican su inaplicación se hubieran producido con posterioridad a la firma del citado Convenio.

Nuestra Organización expuso toda una batería de argumentos jurídicos irreprochables: 1/La Ley 3/2012, de 6 de julio, de Medidas Urgentes para la Reforma del Mercado Laboral, por la que se modifica el artículo 82.3 del Estatuto de los Trabajadores, no establece limitación legislativa alguna para que la causa del descuelgue se haya producido necesariamente con posterioridad a la firma del Convenio.  2/La inclusión de este requisito extraordinario dejará en desventaja competitiva a las empresas de nuestra Región frente a la del resto de territorios en los que no se aplica esta exigencia, como tampoco se contempla en el proceso de solución de discrepancias planteados ante la Comisión Nacional de Convenios Colectivos. 3/Aplicar únicamente en Castilla y León una normativa laboral, cuya competencia corresponde en exclusiva al Estado (artículo  148.1.7ª CE), sustantiva y sustancialmente distinta a la del resto de Comunidades Autónomas supone una grave fractura de la Unidad de Mercado que el Gobierno de España se ha impuesto con determinación restablecer. 5/Imponer condiciones más restrictivas en esta materia a las empresas ubicadas exclusivamente en Castilla y León desincentivará la inversión en nuestra Comunidad y favorecerá la deslocalización de las ya implantadas.

Frente a la altura y profundidad de los motivos esgrimidos por CECALE, el Secretario de Acción Sindical de UGT, como viene haciendo sistemáticamente en cada uno de los 150 organismos, instituciones, comisiones, consejos, mesas, etc. en los que los agentes económicos y sociales estamos presentes, saca a pasear el sólido, inapelable y definitivo  argumento de la simple descalificación y deslegitimación del contrario: Es que CECALE no es un interlocutor válido, es que tienen nueve criterios distintos, es que CECALE está muy enferma, es que matan moscas a cañonazos...

Da igual de la trascendencia de la materia de que se trate (la Reforma del Servicio Público de Empleo, el Plan de Estímulos al Crecimiento, la negociación del III Acuerdo Marco para la Competitividad e Innovación Industrial, o la Estrategia Regional sobre Responsabilidad Social Empresarial) que la respuesta del sindicato ante los planteamientos empresariales es monotemática y de una gran precariedad intelectual, que no nos permite avanzar: CECALE no es un interlocutor válido.

 Dice un refrán chino que "antes de lanzarse a la noble tarea de arreglar el mundo, uno debe darse tres vueltas por su propia casa". No es el estilo de CECALE entrar en la dinámica del "Y tú más...". Esperamos y confiamos, por el presente y futuro del Diálogo Social en Castilla y León y en España, que tantos y tan buenos frutos nos ha reportado, que este sindicato pueda resolver los graves problemas internos en los que está envuelto y sortear rápidamente su propia crisis institucional.

Pero ante las reiteradas acusaciones de los dirigentes sindicales para deslegitimar per se nuestra representación, los empresarios castellanos y leoneses deben saber que CECALE no sólo no se ha echado "al monte de las relaciones laborales" sino que se ha lanzado, eso sí, a tumba abierta, a la defensa de la competitividad de las empresas de la Región ante un escenario que exige, más que nunca, proteger, impulsar, flexibilizar y facilitar la actividad económica, en lugar de obstaculizarla y entorpecerla.  

Deslegitimar, sin más, la representación empresarial, por el simple hecho de serla, recuerda a épocas ya caducas en las que el empresario era percibido como el señor de sombrero de copa y puro en la mano, que subido en la chepa del trabajador solo perseguía su oprobio. Los tiempos han cambiado. Es imprescindible cambiar radicalmente esa impresión y reconocer la labor del empresario, como generador de riqueza común y pieza fundamental del bienestar de nuestra sociedad y de la creación de empleo. De lo contrario, difícilmente nos entenderemos.

No es justo ni ecuánime responsabilizar y acusar siempre del desencuentro al contrario, sencillamente porque sus argumentos no coinciden con los tuyos. Para alcanzar el consenso, las dos partes deben recorrer una parte del camino. Desde la perspectiva sindical, ellos se consideran siempre "aquí", mientras que los empresarios siempre están "allí", sin darse cuenta que, desde la óptica contraria, los conceptos cambian.

Y es cierto que CECALE está atravesando dificultades. Pero también es necesario que los empresarios conozcan que todas las Organizaciones Miembro de la Confederación están trabajando con gran generosidad y solidaridad por superar nuestros problemas económicos e institucionales y comenzar una nueva etapa de estabilidad y sosiego.

Y termino por donde comencé, con el artículo de Fernando García de Cortázar, aplicando a la dirección de UGT lo que el autor señalaba de la izquierda: "Desde la altura de su perfección, una ideología contempla a quienes no la profesamos, no ya como herejes, sino como deficientes mentales, como una curiosa insuficiencia ética, como un desgastado anacronismo que se empeña en sobrevivir, bajo la airada luz de la supuesta integridad política" o lo que es lo mismo "La supremacía moral de UGT".

Fecha de publicación: 10/12/2013
Medio: ABC