Descripción:
En un contexto de recesión económica, con un mercado de deuda excesivamente caro o cerrado y con unos ingresos tributarios claramente a la baja, todo apunta a que Castilla y León tendrá que acudir necesariamente al amparo del nuevo fondo de financiación autonómica anunciado por el Gobierno de la nación.

En consonancia con la menor actividad económica, y a pesar del incremento general de los impuestos, la recaudación tributaria del primer semestre de 2012 ha descendido en un 13% con respecto al año anterior. Y ello debido, fundamentalmente a las caídas en la recaudación registrada por los Impuestos Especiales (-30%), IVA (-21%), IRPF (-10%), Impuesto de Sociedades (-5,5%) y las tasas y precios públicos (-34%).

En términos presupuestarios, los ingresos tributarios de la Comunidad hasta junio equivalen, aproximadamente, al 28% de los previstos.

En opinión de CECALE, esta situación no debería justificar una revisión generalizada al alza de impuestos y tasas por parte del Gobierno regional, que penalizaría aún más la actividad empresarial. La nefasta experiencia del denominado "céntimo sanitario", tal y como advirtió CECALE a primeros de este año, debería ser suficientemente elocuente como para frenar la escalada impositiva. El objetivo de estabilidad de las cuentas públicas no pasa tanto por un mayor incremento de los ingresos, como por una drástica reducción de los gastos estructurales.

Fecha de publicación: 3/09/2012
Medio: El Mundo de Castilla y León