Descripción:

Manuel Soler Martínez

Presidente de la Comisión de Diálogo Social de CECALE

En fecha próxima, CECALE, como principal agente económico de la Comunidad Autónoma,  y el resto de los agentes políticos y sindicales suscribiremos un nuevo acuerdo por el que se aprobará la estrategia para la creación de empresas a la vez que se crea un comité de seguimiento y se sientan las bases para impulsar y arbitrar la incorporación a esa estrategia de cuantas entidades pudieran aportar recursos para su cumplimiento.

El acuerdo, enmarcado en el Diálogo Social, será consecuencia de la iniciativa gubernamental que, bajo el lema de "emprendemos juntos", se está implantado en Castilla y León desde 2006 y de la estrategia que aprobará CECALE para la creación de empresas, en la que se contienen  principios básicos para el desarrollo económico a partir del tejido productivo. Subyace, como no podía ser de otra forma, el viejo postulado empresarial en torno a la necesidad de generar en la sociedad castellana y leonesa una nueva cultura emprendedora que oficie como verdadero vivero de nuevas empresas, a la vez que propicie la incorporación de las nuevas generaciones al hecho empresarial con renovación innovadora y adaptación del tejido existente a las nuevas tecnologías y a los modernos sistemas productivos.

Los programas emprendedores habilitados desde las organizaciones empresariales parten siempre de premisas previas que involucran tanto a las Administraciones Públicas como a las centrales sindicales, sobre todo, a la hora de contar con un marco institucional y social capaz de propiciar el desarrollo de la iniciativa privada, que se ha demostrado como único y eficiente método de generación de riqueza y de creación de empleo.

Resulta meridianamente claro que toda estrategia tendente a incrementar el tejido productivo de Castilla y León debe contener como objetivos básicos la conversión de la Región en líder europeo en cuanto a una política de creación de empresas basado en la innovación y en la incorporación de nuevas tecnologías. Por ello se precisa crear y consolidar una cultura  de fomento y apoyo a los emprendedores con una potenciación de la valoración social del empresario. Tal posición incrementará el número de iniciativas, debiéndose  prestar especial atención a aquellas que conllevan la mayor aportación tecnológica y el mayor valor añadido en innovación.

En esta estrategia de fomento emprendedor, tal y como CECALE viene señalando desde hace años, los agentes sociales, económicos y políticos deben aunar esfuerzos en el objetivo común de aumentar el porcentaje de éxito de los nuevos proyectos empresariales a partir de contribuciones eficientes para evitar que, sobre todo en los primeros años de vida, sean las trabas sociales o administrativas las que impidan ese renacimiento empresarial que se pretende.  Hay que racionalizar los instrumentos y las infraestructuras de apoyo a la creación de empresas.

Por otra parte, es preciso impulsar la racionalización y simplificación administrativa en todos los procesos que afectan la puesta en marcha de las nuevas actividades empresariales, a la vez que se propicia la actuación coordinada en todos los ámbitos económicos y sociales con el objetivo final de ofrecer una actuación integral que permita la atención completa de los proyectos productivos.

En este orden de cosas y a la vista de los costes reales cuantificables para la creación de las empresas y de los trámites burocráticos a solventar para que esa empresa sea una realidad, CECALE entiende como compromisos ineludibles la simplificación administrativa y la coordinación institucional.

A la hora de pedir la simplificación administrativa, CECALE ha solicitado una definición del mapa burocrático con  el compromiso de afrontar un proceso de racionalización y simplificación de los trámites y la documentación exigidos, así como otro de coordinación entre los entes públicos para facilitar a los emprendedores  la puesta en marcha de sus proyectos.

Por otra parte, creemos que debe promoverse una nueva cultura emprendedora que parta de la escuela y de los programas formativos, eliminando en todo caso la hostilidad detectada ante el hecho empresarial. La escuela difunde una imagen peyorativa de la empresa, del libre mercado y del propio sistema económico occidental demonizando en cierta manera al ejercicio empresarial, cuando debiera inculcarse la idea de que la libre empresa constituye el primer y fundamental eslabón del desarrollo económico y del empleo productivo.

Fecha de publicación: 10/05/2010
Medio: ABC Castilla y León