Descripción:

Jesús Mª Terciado Valls

Presidente de CECALE


Nuestra Asamblea constituye, cada año, una inmejorable ocasión para que la más genuina representación del empresariado castellano y leonés nos reunamos en una reflexión común sobre el trabajo realizado y sobre el momento económico que nos toca vivir.

En estas asambleas se rinde cuenta de las actividades realizadas a lo largo del ejercicio anterior, lo cual nos sirve incluso de recordatorio para, a la hora de esbozar nuevos proyectos organizativos,  tratar de ver qué es lo que nos conviene y qué es lo factible dentro del marco en el que habremos de desenvolvernos.

Pero hay una novedad en ese marco para los próximos años, y es que gracias a vuestro apoyo y al de la mayoría de las Organizaciones Españolas, voy a presidir CEPYME durante los próximos cuatro años.

Esta nueva responsabilidad adquirida me va a exigir mayor esfuerzo y una dedicación especial al asociacionismo empresarial. Pero, si nuevas y mayores son las responsabilidades asumidas, nuevo y mayor es también el entusiasmo y el empuje con las que las afronto.

Por otra parte, aunque CECALE ya ostentaba una Vicepresidencia en CEOE, la posición de nuestra organización ante los órganos de decisión centrales queda ahora reforzada al ostentar en la cúpula empresarial la Vicepresidencia que le otorga la Presidencia de CEPYME.

Pero todos vosotros sabéis que CECALE  es mucho más que su presidente. CECALE  sois vosotros, hombres y mujeres de Castilla y León comprometidos con el difícil trabajo de ser empresarios. Por otra parte, al frente de la Confederación se encuentra una Junta Directiva que ha sido mi apoyo en estos años de atrás y a la que voy a pedir mayor implicación si cabe y, claro está, mayor apoyo para que Castilla y León y su empresariado suenen en el ámbito nacional con el peso específico que nuestro esfuerzo demanda y merece.

Y es que nuestro compromiso con la sociedad de CyL sigue siendo el mismo. Los empresarios debemos seguir manifestando nuestra voluntad de progreso, que no puede ser sino desde el fortalecimiento de las empresas y la creación de empleo productivo, no hay otra fórmula mágica.

Como sabéis, vivimos un momento complejo..., muy complicado.... Una crisis de alcance mundial, pero que aquí la vivimos de forma peculiar y con unas particularidades que la hacen quizás más complicada todavía.

De ahí que los empresarios de Castilla y León, como también lo han hecho los del resto de España, avisásemos en su día de lo que se nos venía encima y comenzásemos a aportar soluciones. Acudimos a técnicos y expertos, recabamos la colaboración de nuestras organizaciones nacionales, CEOE y CEPYME, miramos al exterior y concluimos aportando en cuantos foros de decisión tenemos los remedios que, a nuestro entender y al entender de los organismos internacionales más prestigiosos, podían paliar los efectos perniciosos de esta brutal crisis.

Después de tantos meses sin escucharnos, de unas semanas a esta parte y después de muchas improvisaciones y singladuras sin ritmo, parece que se están comenzando a  activar en parte algunas soluciones.  Pero como ha ocurrido en otras ocasiones,  los cambios llegan tarde y de forma alborotada. Además, se adoptan con miedo, fuera de los cauces habituales del diálogo social y del diálogo político y sin la contundencia que el momento requiere.

La terapia de choque a la que estamos abocados como consecuencia del descomunal y desproporcionado déficit público no puede basarse sólo en congelaciones de pensiones o en recortes sociales; como tampoco en tímidas remodelaciones de la estructura administrativa o en cercenar las inversiones públicas en infraestructuras. Por el contrario, se precisa una reordenación en profundidad de las estructuras administrativas, una racionalización de la estructura territorial, una profunda reordenación y hasta supresión de gran cantidad de organismos paralelos que se han ido creando al socaire de un tiempo de bonanza económica. A su vez y con verdadera planificación se ha de seguir invirtiendo en la consolidación de las infraestructuras a la vez que se privatizan servicios que resultan deficitarios en manos del sector público pero que pueden ser fuente de riqueza y de empleo productivo en manos privadas.

Otro tanto debería decirse de la fiscalidad, que hoy precisa de una reordenación a la baja con el fin de animar el consumo interno que coadyuve a la dinamización de los mercados y que también anime la inversión y no la desmotive.

También, brevemente, quisiera referirme para terminar este capítulo a la profunda reforma que el marco laboral precisa y que, tal y como estamos viendo, parece que, aunque se dan pasos, va a quedarse en pequeños cambios  sobre los que se debe seguir incidiendo hasta alcanzar un marco laboral moderno basado en la contratación, la flexibilidad interna, las causas de extinción del contrato, el absentismo laboral, la intermediación, etc.

Todos conocéis la posición de las organizaciones empresariales con CEOE a la cabeza para buscar soluciones consensuadas con el Gobierno de España y con la representación de los trabajadores. Ahora bien,  el inicial "ninguneo" de las tesis empresariales por parte del Gobierno y la cerrazón de las centrales han impedido el pacto social que nos hubiera llevado a un marco de relaciones laborales  acorde con las necesidades del siglo XXI y de sus problemas específicos, en vez de seguir anclados en concepciones sociales propias del siglo XIX, a las que se parchea en función de cada circunstancia concreta.

¿Se están dando pasos?, sí. Incluso el Gobierno está reconociendo por la vía de los hechos muchos de los errores cometidos. Sin embargo y pese a los últimos acontecimientos, la reforma necesaria está aún por realizar  y las amenazas sindicales no deben paralizarla.

Tras esta somera revista a los problemas, así como a las soluciones que los empresarios venimos aportando, quisiera recordaros que nuestra posición se tradujo por lo que a Castilla y León se refiere en el acto reivindicativo celebrado por la supervivencia de nuestras empresas con presencia y apoyo del presidente de CEOE. Llamo la atención sobre el hecho de que la concentración empresarial se acompañó con la presentación de un  documento muy estudiado y meditado con aportaciones serias y eficaces para acometer las reformas que nos permitiesen avanzar en el remedio de los males generados por la crisis.

Esa ha sido nuestra posición desde que comenzaron a evidenciarse los primeros síntomas de la crisis: aportar soluciones, aunque algunas veces no se nos haya escuchado.

Durante el año 2009, como en los primeros meses del 2010 y siguiendo la tónica del año anterior, los empresarios y todo el tejido productivo sufrimos una serie de agresiones  que inmediatamente recibieron una respuesta por parte de las organizaciones empresariales. Así, ante el despropósito de anunciar el cierre de la central nuclear de Garoña, CECALE respondió protestando contra tamaño desafuero que se agrava por ser España un país energéticamente dependiente y por el efecto pernicioso que tal contrasentido tendrá sobre el empleo en la zona.

De la misma forma lanzamos nuestra enérgica protesta ante el llamado "blindaje vasco" y los perjuicios que sobre el tejido empresarial de las regiones limítrofes  comporta esta conculcación del principio constitucional de igualdad.

Pese a los acuerdos tomados en el seno del Diálogo Social y al clima de paz social que se ha respirado en Castilla y León, los empresarios hemos soportado numerosas e injustas embestidas por parte de la representación sindical  que, no obstante, se han  solventado  con una posición clara de firmeza y tenacidad, fruto de la reforzada unión de nuestras organizaciones territoriales y sectoriales y a un extraordinario e intenso trabajo hecho por nuestros representantes a los que quisiera felicitar y agradecer su entrega.

Por ello ha sido posible llegar a acuerdos importantes en materia de reactivación económica en Castilla y León: políticas activas de empleo, dependencia y servicios sociales, vivienda, conciliación de la vida laboral y familiar, y, desde luego, el acuerdo sobre renta garantizada de ciudadanía. En este capítulo de acuerdos consensuados con el resto de los agentes quizás merezca la pena destacar las actuaciones  tendentes a reflotar el sector de la automoción, uno de los que más sensibilidad han mostrado ante la crisis y, sin duda, de los que más incidencia tiene, por capilaridad, en la generación de riqueza y de empleo.

En el aspecto organizativo y buscando la mayor representatividad posible en todos los sectores empresariales, cabe destacar también los esfuerzos realizados  para potenciar la presencia social de la Federación de Empresarios Autónomos de Castilla y León (FEACYL) como genuina representación de un sector  numéricamente importante en esta Comunidad Autónoma y que se  nutre de las más importantes asociaciones provinciales de  autónomos y en la que tan extraordinaria labor está realizando su Presidente Javier Cepedano.

El esfuerzo realizado, y en el que se sigue incidiendo, se ha centrado en dos aspectos. Por un lado se ha ampliado la base representativa, hasta el punto de englobar en FEACYL a la mayoría de autónomos, y, por otra, se ha trabajado difundiendo el hecho empresarial del autónomo para que se tome conciencia de que, lejos de considerarse sujetos a la normativa laboral de trabajadores dependientes, somos empresarios, con todas las ventajas e inconvenientes que tal definición conlleva.

También en 2009, hemos incrementado con impulsos e ideas la presencia externa de la Confederación. En tal sentido, y como ejemplo, a lo largo de 2009, hemos tomado una serie de iniciativas, como fue el acuerdo con CEIM y  en el que ahora seguimos trabajando.

Otra iniciativa tendente a reforzar esa presencia en la sociedad de Castilla y León, en toda ella, ha sido la de convertir en itinerante la gran fiesta empresarial anual en la que, con la entrega de los premios CECALE de Oro, rendimos homenaje a los que consideramos los mejores de nosotros mismos en cada una de las provincias de la Comunidad Autónoma. Iniciamos el pasado año esta ronda de entregas en la ciudad de Ávila, aprovechando la puesta en marcha de ese moderno centro de congresos que se denomina "Lienzo Norte" y que este año celebraremos, en sólo una semana, en nuestra querida León.

Por otra parte y buscando ese reforzamiento de la posición social de CECALE, la Junta Directiva de la Confederación se entrevistó con el presidente Herrera. En ella y desde la unidad pudimos exponer las posiciones empresariales ante la crisis, planteamos soluciones y pudimos reforzar el papel social y económico de las empresas, tanto en el ámbito de la Región, como en nuestra proyección hacia el exterior.

Fruto de la entrevista, conseguimos concretar la  integración de CECALE en el Consejo para la Internacionalización Empresarial de Castilla y León y, consecuencia de ello, se activaron diversas iniciativas, como por ejemplo  la firma de convenios de colaboración con la Asociación Industrial Portuguesa (AIP) y con el Consejo para la Promoción del Comercio Internacional (CCPIT) de Chongqing; las visitas de delegaciones extranjeras de Turquía, Argentina y Egipto; los encuentros con empresas noruegas y polacas, así como las jornadas sobre las oportunidades de inversión en México y Chile.

En referencia a la colaboración institucional y al diálogo necesario con las diferentes  instancias administrativas, quisiera llamar ahora la atención sobre el desarrollo de la Ley de Dependencia, para el que han sido precisos una serie de acuerdos  tendentes a desplegar las infraestructuras imprescindibles que hiciesen posible su materialización. La puesta en marcha de este importante acuerdo se ha conseguido a partir de conciertos entre la propia Administración y las empresas privadas capacitadas para la prestación de los servicios, en un claro ejemplo de lo que puede hacerse privatizando determinados servicios públicos.

Pero no quisiera terminar sin hacer una mención especial a uno de los hitos de la vida interna de CECALE que, sin lugar a duda, será un referente de futuro y marcará una nueva época y un nuevo estilo de funcionamiento. Me refiero a la nueva Sede Social de la Confederación que podría inaugurarse a finales del año en curso. Durante 2008 y 2009 se han llevado a cabo una serie de gestiones que nos llevaron a colocar la primera piedra del nuevo edificio en propiedad el pasado 22 de diciembre. Tenemos el compromiso de la empresa constructora y, a buen seguro, podrá ser inaugurado este mismo año o, a lo sumo, a primeros del año que viene.

Y tampoco quiero soslayar algo que me parece trascendental para la vida interna de la Confederación. Si  hemos llegado hasta aquí se debe sobre todo a la unidad de la que hemos hecho gala durante los casi 30 años de existencia. Algo que el movimiento empresarial debe reforzar aún más integrándonos todos bajo objetivos comunes y liderazgos claros y transparentes.

Finalmente, creo que la transparencia está siendo un hecho perfectamente contrastable del que damos sobrada muestra cotidianamente. La democratización interna nos lleva  a conseguir el respeto externo y la consideración en muchos ámbitos de nuestras propuestas, que  siempre se realizan en defensa del tejido productivo de Castilla y León.

Y por último, quiero agradecer y felicitar la implicación de todos nuestros representantes empresariales, muchos de ellos estáis hoy aquí,  y del magnífico y comprometido personal técnico de CECALE, liderado por el Secretario General (Héctor, al que todos conocéis) y que tan buen trabajo ha hecho.


Muchas gracias a todos por vuestra atención.