Descripción:
El leve incremento del IPC en Castilla y León durante el mes de mayo, apenas tres décimas, corrobora la tendencia alcista de los meses anteriores hasta el punto de situar la tasa inflacionaria de los cinco primeros meses del año en un 0,8%, idéntica a la media nacional.

La inflación del mes de mayo, por otra parte, arroja un saldo del 1,9%  con respecto al mismo mes del año anterior y, contrariamente a lo ocurrido en meses precedentes, debe su mayor incremento, un 1,7%, al sector de vestido y calzado, lo que pudiera indicar una ligerísima recuperación del mercado interno por más que alimentos y bebidas registren un descenso de una décima. Sin embargo y a la vista de la inflación subyacente, se colige que tal recuperación no es real pues, al haber alcanzado el precio del petróleo los 90 dólares por barril, la causa real del incremento es consecuencia de la factura energética.

A juicio de CECALE, la situación creada dista mucho de ser la que más conviene a la economía regional, donde, independientemente de subir una décima superior al índice general español, los mercados precisan ser incentivados para incrementar así el consumo y la producción responsable, poniendo así freno a la destrucción paulatina de puestos de trabajo.

Las medidas de reactivación de la economía española, tantas veces reivindicada por las organizaciones empresariales, siguen retrasándose y, pese a las últimas medidas gubernamentales y a los anuncios que se hacen para la próxima semana, no parece que vayan a reducir drásticamente el gasto público ni el consecuente déficit. Por el contrario, se teme que los ajustes sobre los ingresos del funcionariado, la congelación de las pensiones, o la inminente subida del IVA y del precio de la electricidad doméstica pudieran influir muy negativamente sobre esa incentivación, hecho por el que es preciso adoptar igualmente otras medidas de choque que contrarresten el efecto negativo sobre el consumo.

Los empresarios de Castilla y León, además de insistir en esas medidas incentivadoras, se suman a las voces de los expertos y de organismos internacionales para pedir que no se incremente la presión fiscal y que, por el contrario, se asegure el circulante monetario a las empresas y a los ciudadanos de forma tal que, frenando la inflación, se asegure la recuperación de los mercados y la creación de empleo productivo.

Fecha de publicación: 11/06/2010