Descripción:
Después de las alarmantes estadísticas del paro conocidas al hacerse pública la EPA, que fija la tasa de desempleo por encima del 20% de la población activa, y al publicarse el paro registrado a finales de abril, con 872 parados menos en las oficinas de Empleo de Castilla y León, CECALE  considera que la variación resulta casi imperceptible, toda vez que las necesidades reales son muy superiores y que, en todo caso, el dato registra un incremento del paro del 13,71% con respecto al mismo período del pasado año.

Han sido muchos meses de destrucción continuada del empleo como para que este descenso, apenas un 0,44% con respecto al mes anterior, pueda ser calificado como indicio del fin del período recesivo. Por otra parte, hay que tener en cuenta que, aún siendo más realistas las estadísticas castellanas y leonesas, a tenor de lo que ocurre en otros ámbitos por la forma irregular en la que últimamente se difunden los datos del desempleo, abril viene siendo desde hace una década un mes en el que el empleo tiene una evolución favorable, posiblemente por la influencia del sector servicios en el cómputo global.

Con todo, lo cierto es que el marco socio económico no ha sufrido variación positiva alguna y que subyace el origen del problema pues, lejos de atacarse el problema en la raíz y de reducirse el déficit público,  el Gobierno no aborda con decisión y eficacia un plan de consolidación fiscal que recorte los gastos corrientes, manteniendo las inversiones productivas, y sin aumentar los impuestos que incrementarían aún más la paralización de nuestra economía. Todo ello acompañado de reformas urgentes y de calado suficiente que beneficien a nuestro sistema económico, tal y como reclaman las organizaciones empresariales.

CECALE, a la vista de cómo está evolucionando el que posiblemente sea el mayor problema económico de la sociedad española, insiste en la necesaria y urgente reforma del mercado laboral, que evite la rigidez del actual sistema, un incremento de la competitividad empresarial a base de moderación salarial y de contención de los costes sociales y de cotizaciones, y, claro está, un clima social y con suficiente circulante como para que se incremente la demanda interna, se recuperen los mercados internacionales y, por supuesto, aumente la tasa de actividad. Solo así, comentan los empresarios de Castilla y León, podrá crearse empleo productivo.

Fecha de publicación: 4/05/2010