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Las contrataciones indefinidas crecieron en Castilla y León, mientras descendieron en el conjunto nacional

El número de parados  registrados en las oficinas de empleo de Castilla y León se incrementó el pasado mes de octubre en 3.533 personas, lo que supone una tasa de crecimiento sobre el mes anterior del 1,93 %, dos décimas más que la tasa media española, fijándose la cifra total de parados registrados en 186.752. De esta forma y por tercer mes consecutivo, el desempleo recupera su tendencia ascendente, solo interrumpida durante los meses en los que el fenómeno estacional de la temporada estival le hizo descender.

El paro ha aumentado en todos los sectores, especialmente en los servicios, como era previsible, y en todas las provincias, a excepción de Ávila, donde  hay hoy un empleado más que al término de septiembre. El paro es mayor entre la población femenina  que entre la masculina, excepto en el sector juvenil y sin primer empleo, donde son más los parados que las paradas.  Es precisamente el sector juvenil uno de los más afectados, sobre todo en el subsector de demandantes del primer empleo

A juicio de CECALE, la vuelta a la tendencia destructora de empleo y el asentamiento en el panorama laboral del paro ascendente evidencia el fracaso de la política gubernamental, incapaz de frenar el mayor lastre que está soportando la economía nacional y, por ende, la economía regional, cuya tasa de desempleo se acerca cada vez más a la media registrada en el conjunto español, cuando tres años atrás resultaba sensiblemente inferior. De hecho y comparando la tasa actual con la de hace doce meses, nos encontramos con que los 14.291 parados más que en octubre de 2009 suponen una tasa de crecimiento del 8,29 %, mientras que la nacional ha sido del 7,29 % durante el mismo período de tiempo.

Al analizar días atrás la EPA del tercer trimestre, ya advirtió CECALE  que el descenso mostrado no era sino un espejismo relacionado con la estacionalidad y que las políticas activas de empleo estaban constituyendo un rotundo fracaso al no recoger las sensibilidades del empresariado ni las soluciones aportadas por sus organizaciones. En este sentido, desde la Confederación castellana y leonesa de empresarios se insiste en la necesidad de enmendar la Ley de Presupuestos para evitar el descenso en las dotaciones correspondientes a las políticas activas de empleo que, a tenor del Proyecto gubernamental, se verán reducidas en un 5,5 %, cuando lo que la economía precisa es un aumento capaz de paliar la sangría de desempleados.

Por otra parte, CECALE echa de menos otro tipo de medidas económicas tanto de carácter social como financiero, fiscal y político, de forma tal que pueda reactivarse la economía desde el fortalecimiento de la empresa y de su expansión, con el convencimiento de que no es sino la empresa el único instrumento válido para la generación de empleo productivo. El empresariado vuelve a pedir un mayor compromiso gubernamental para acometer las profundas reformas que la economía precisa y cambiar así el marco económico social en el que deban desenvolverse las relaciones laborales. Igualmente se piden medidas de contenido financiero que dinamicen la capacidad de créditos dedicados a la inversión, reduciendo drásticamente el gasto público no productivo y el consiguiente déficit que está paralizando el crecimiento al detraer de los mercados  los fondos que la empresa precisa para invertir en desarrollo y en empleo productivo.

Por otra parte, y pese a la situación creada, destaca CECALE el hecho de que en Castilla y León se han firmado 72.693 contratos. Un 10 % más que durante el mes de septiembre, mientras que en el resto del país han descendido las contrataciones en un 3,18 %, lo que evidencia el esfuerzo de los empresarios regionales, máxime cuando el aumento en la contratación indefinida regional se cifra en el 42,93 %, siendo negativa la tasa de crecimiento en el conjunto nacional.

Fecha de publicación: 3/11/2010