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Los datos del paro registrado publicados hoy vuelven a poner de manifiesto el efecto devastador que la crisis del COVID-19 está teniendo en el mercado laboral, al registrarse en Castilla y León una subida en el mes de abril de 13.710 personas, un 8,9%, y situándose la cifra total  de desempleados en 166.354. Según las cifras del Ministerio de Trabajo y Economía Social, en tasa interanual, el paro se disparó al 14,65% en la Comunidad, con un aumento de 21.261 personas. Entretanto, el número medio de afiliados a la Seguridad Social cayó un 2,38%, con un descenso de 21.582 de cotizantes, dejando el cómputo total de afiliaciones en 884.416.

Sin embargo, en opinión de CECALE, este preocupante y desalentador panorama, a la vista de las cifras conocidas hoy, continúa sin reflejar la verdadera realidad a la que nos enfrentamos, pues no se han contabilizado los casi 187.000 trabajadores que se han acogido a un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) en la Región. Es más, la Confederación considera que el deterioro del mercado laboral  se agudizará con total probabilidad  en los próximos meses, si no se adoptan medidas de apoyo en el ámbito laboral que aporten adaptabilidad y seguridad jurídica y fiabilidad a las empresas y a los inversores, en una situación tan excepcional como la que estamos viviendo en estos momentos.

Los empresarios de Castilla y León consideran que, a corto plazo, la pérdida en términos humanos, sociales y económicos es irreversible y el proceso de vuelta a la normalidad no va a ser sencillo, ni rápido, y será desigual entre unos sectores y otros. Por ello, consideran que, para hacer frente a los efectos negativos del COVID-19, es clave en estos momentos desarrollar todas las medidas ya acordadas en el seno del Diálogo Social el pasado 25 de marzo y potenciar las mismas. Al mismo tiempo, es necesario eliminar las rigideces, permitiendo una mayor flexibilización de los ERTE, así como el aplazamiento de impuestos y pagos, y facilitar la financiación de las empresas para preservar el tejido productivo y, con ello, el futuro de nuestras empresas, garantes de la creación de empleo estable y duradero.

Para CECALE, todas estas medidas de largo recorrido deben ponerse en marcha cuanto antes y extenderse más allá a la finalización del Estado de Alarma o, incluso, de la superación de la actual situación de crisis sanitaria.

En este sentido, la Confederación considera que el plan de desescalada presentado y puesto en marcha por el Gobierno central hace unos días debe garantizar no solamente la seguridad de los trabajadores sino la reactivación de la actividad económica lo antes posible. Resulta clave, por tanto, un plan delimitado, flexible, estructurado y gestionado teniendo en cuenta a las Comunidades Autónomas, Ayuntamientos y las Organizaciones Empresariales.

La recuperación del mercado laboral  pasa, sin lugar a dudas, por apoyar a las empresas y salvaguardar fundamentalmente el tejido productivo, y trabajar, teniendo en cuenta a los empresarios, para preparar un camino que permita ganar competitividad.

 

 

Fecha de publicación: 5/05/2020