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El crédito, en dique seco

Descripción:

Jesús Mª Terciado Valls

Presidente de Cecale y de Cepyme

La rápida normalización del crédito, tras la crisis financiera, hubiera evitado -al menos la desaparición del 50% de las empresas y autónomos que se han visto abocados al cese de su actividad en los últimos tres años como consecuencia de la prolongada caída del consumo y el vertiginoso incremento de la morosidad. Así se desprende, al menos, del análisis pormenorizado de los sucesivos informes que se han hecho públicos en este periodo, cuyos datos pueden cruzarse con los aportados por los distintos barómetros que pulsan periódicamente la opinión de los propios empresarios. Y hay que recordar que en este periodo de crisis, en Castilla y León han desaparecido más de 6.000 empresas (el 8% del total) y alrededor de 17.500 autónomos (8,5%).

Según los datos del cuarto trimestre de 2010, el sistema financiero regional (bancos y cajas) redujo en casi un 2% su volumen de créditos al sector privado, en comparación con el mismo periodo de 2009. Pero, si se contempla la evolución del crédito nuevo destinado a la empresa, la cifra refleja una caída del 34% desde 20Ò7. Y si, además, se observa el dato de los nuevos créditos cuya cuantía es inferior al millón de euros (los 'que demandan fundamentalmente pymes y autónomos), el descenso registrado es del 47%, casi el doble de la contracción que ha experimentado el crédito nuevo a las grandes empresas (-24%).

Esta situación refleja, por un lado, que el mercado crediticio del sistema financiero regional se ha limitado en estos años prácticamente a la renegociación de préstamos anteriores; y por otro lado, además, que el 80% de los empresarios hayan encontrado más dificultades para mantener sus líneas de crédito, como consecuencia del endurecimiento de las condiciones por parte de la entidad financiera correspondiente.

El empresario de Castilla y León espera que el proceso de reestructuración del sector financiero y el nuevo escenario de alianzas que ha supuesto, no merme la capacidad para financiar los proyectos empresariales. Esperamos y deseamos que el proceso culmine con éxito. Y en el menor plazo de tiempo posible. Sin embargo, ante la tozudez de los hechos, debemos ser realistas: las entidades financieras van a seguir haciendo oídos sordos, al menos a corto plazo, a la demanda de crédito por parte del sector privado.

El balance del sistema financiero regional, como el del nacional, refleja un crédito excesivamente dependiente del sector inmobiliario, cuyo riesgo supera el 60% del total. Por lo tanto, en el mejor de los casos, aunque se cierre con éxito el proceso de reestructuración y el mercado mayorista de capitales se normalizase, el sector financiero tardará aún un tiempo en superar su actual dependencia del ladrillo y abrir de nuevo el crédito a empresas y familias.

Por contraste, aunque ya no constituye sorpresa alguna, los datos del cuarto trimestre de 2010, que registran una contracción del crédito al sector privado del 2% en Castilla y León, también revelan un crecimiento exponencial del crédito al sector público: el 38% más que el mismo periodo de 2009. Y por parte de las cajas de ahorros concretamente, frente a una reducción del 33% en losxréditos destinados al sector privado, otorgaron un 29% más a las administraciones públicas de la Comunidad.

Es verdad que existen otras fuentes de financiación al margen del sector financiero. Pero éstas son actualmente muy limitadas. De hecho, sólo un 4% de los empresarios accede a capital a través del sistema de avales y algo más del 3% mediante pagarés o letras de pago a sus clientes. Otros, en tomo al 5%, han optado por incorporar nuevos socios para ampliar capital.

Fecha de publicación: 29/04/2011
Medio: Negocio y Estilo de Vida (Castilla y León)