Descripción:

El diálogo social representa un avance indiscutido e indiscutible en la consolidación democrática de un país, ya que supone la participación real de los agentes sociales en temas sustantivos sobre los que se asienta la vida cotidiana de los ciudadanos. Los países que han alcanzado un cierto grado de desarrollo y bienestar utilizan el Dialogo Social como eje central en el que articular sus políticas. Por lo tanto, se perfila como un instrumento fundamental y necesario para tratar la defensa y garantía del empleo.

Según la Organización Internacional del Trabajo, el diálogo social comprende todo tipo de negociaciones y consultas, e incluso el mero intercambio de información, entre los representantes de los gobiernos, los empleadores y los trabajadores sobre temas de interés común relativos a las políticas económicas y sociales.

En consecuencia las condiciones necesarias, que permiten el diálogo social son:

  • La existencia de organizaciones de trabajadores y de empleadores sólidas e independientes, con la capacidad técnica y el acceso a la información necesarios.
  • La voluntad política y el compromiso de todas las partes interesadas.
  • El respeto de la libertad sindical y de la negociación colectiva.
  • La existencia del apoyo institucional adecuado.

Si nos centramos en la primera condición, la composición del Dialogo Social resulta evidente dado que los sindicatos representan la fuerza del trabajo, el gobierno es el exponente de los intereses generales y las Asociaciones Empresariales o Representantes empresariales participamos en cuanto exponentes de un factor tan esencial en las sociedades democráticas como es el Capital, pero entendiendo éste como factor de un proceso industrial dirigido a la creación de riqueza con el concurso de los restantes factores- trabajo y dirección-y sin olvidar su contribución, aunque sea a través de sus limitaciones, a la finalidad social de todo progreso económico.

El papel de las representaciones empresariales, en cuanto a la interlocución en el diálogo social, y así lo hemos entendido en CECALE debe tender a ser exponente tanto de la variedad y multiplicidad del mundo de la empresa integrado por grandes, pequeñas, medianas, empresas multinacionales y un sector público empresarial,  como de la nueva valoración que en relación con el funcionamiento de las empresas debe hacerse la clase empresarial teniendo en consideración el aspecto del funcionamiento del mercado, sin duda aquejado de una menor autonomía de la que hasta ahora se le venía atribuyendo, como   resultado de la reconsideración del factor determinante que suponen trabajadores, ciudadanos, consumidores, medio ambiente, etc...

Pero, y quiero resaltarlo ,el dialogo social, tal y como le entendemos en Castilla y León implica la Presencia del Poder público como catalizador de los acuerdos entre los interlocutores sociales, es decir si no se produce intercambio político, no puede hablarse de de dialogo social

Con el respeto a estos principios desde finales de Octubre de 2008, con la creación del Consejo del Diálogo Social, Castilla y León cuenta con un marco estable de encuentro y participación institucional de los Agentes Económicos y Sociales y la Junta de Castilla y León.

Consejo que en su norma de creación define el Dialogo Social desde una óptica amplia que une al proceso de negociación y concertación en materias económicas y sociales otra, más extensa, definida como "otras de interés general" alcanzando esta definición una dimensión indeterminada que le  convierte como algo fundamental en el desarrollo de esta Comunidad.

La finalidad del diálogo social es mas que la concertación social, en la medida que ésta supone algo mas que el simple encuentro entre los interlocutores sociales o de una negociación colectiva en la cumbre, el fin del Dialogo Social es la conclusión de acuerdos para la elaboración de la política social y económica entre los poderes públicos y los interlocutores sociales.

Si el diálogo social y la concertación llegan a buen fin, el resultado es el pacto social , que en Castilla y León adoptan la expresión formal de Acuerdos del Consejo del Dialogo Social.

No obstante y a pesar de la claridad de estos principios a veces, se corre el peligro de confundir "diálogo social" con "diálogo político" y, sin embargo, son ámbitos diferentes, que en algunos momentos, como ocurrió en España, durante la transición democrática pueden interrelacionarse pero que en el momento actual debemos de ser beligerantes en la lucha que evite esta confusión.

El gobierno, a través de este proceso de Dialogo y Acuerdo con las organizaciones sindicales y empresariales representativas en torno a los grandes temas de política económica y social, consigue el consenso y la legitimación únicamente social de la decisión no la parlamentaria que obliga a someter esa decisión a las normas de las que democráticamente nos hemos dotado y que debemos respetar en todo momento.

La concertación social, es hoy, frente a la crisis económica, un mecanismo de formación del consenso entre los distintos intereses organizados: políticas de rentas, Cohesión territorial, empleo rural, etc... son actualmente nuestros campos de actuación y en esta políticas analizaremos la  transición del actual modelo económico hacía el modelo de "Economía Verde".

Como medidas que pueden contribuir al inicio de este modelo de "Economía verde"  consideramos prioritarias:

  • Incorporar los principios de responsabilidad, coherencia y proporcionalidad en la legislación medioambiental.
  • Alcanzar un acuerdo internacional que comprometa a todos los países en la lucha contra el cambio climático , y que la Unión Europea no exija mayores compromisos que otros países desarrollados.
  • Evaluar la repercusión económica que tiene toda la legislación medioambiental sobre la empresa.
  • Incorporar las sugerencias de la industria en la elaboración de las directivas europeas en materia medioambiental: Reglamento europeo en sustancias químicas; garantías financieras en el ámbito de la responsabilidad medioambiental; revisión de la directiva de control y prevención integrado de la contaminación y desarrollo de la nueva Directiva sobre comercio de derechos de emisión.
  • Incrementar las aportaciones públicas y privadas al cambio tecnológico en materia de lucha contra el cambio climático.