Descripción:

La Encuesta de Opiniones Empresariales que trimestralmente elabora CECALE, en colaboración con la Dirección General de Estadística, nuevamente viene a poner de manifiesto cómo la aguda crisis económica está afectando de forma crítica a la estructura neuronal de las empresas de Castilla y León.

Los niveles de los principales parámetros empresariales alcanzan  mínimos históricos y las expectativas de los empresarios están lejos de ser favorables, sobre todo el sector de la construcción, que se encuentra inmerso en bajísimos niveles de producción, inversión y pedidos.

La falta de liquidez en las empresas, la incertidumbre ante el futuro, el crecimiento de la presión fiscal y la debilidad de la demanda, confluyen en la generación de un clima en absoluto propicio para el impulso de la actividad empresarial, la generación de riqueza y el cambio en la tendencia destructora del empleo.

Esta dura situación empresarial, coincidente en todos los sectores productivos, hace que CECALE incremente sus ya conocidas demandas en relación con la necesidad que el panorama económico tiene de que se implanten urgentemente medidas que restablezcan a niveles normales la operatividad empresarial.

Estas medidas, además de ser estructurales deben ser también coyunturales por cuando han de dar urgente respuesta a la dura situación actual, con especial hincapié en la necesidad de inspirar confianza inversora en los empresarios y de inyectar fluidez al circulante de las empresas con el fin de detener el crecimiento del paro y de activar el consumo y la inversión.

Las soluciones, tantas veces aportadas desde las organizaciones empresariales, vuelven a reclamarse una vez más ante la falta de confianza evidenciada por los empresarios de Castilla y León al término del IV trimestre del pasado año.

Dilatar por más tiempo la adopción de medidas que tengan como beneficiario directo y de forma inmediata en estos meses a las empresas, solamente produciría una prolongación de la crisis económica, lo que conlleva destrucción del tejido empresarial y un consiguiente incremento de los parámetros destructores de riqueza y de empleo.

Urge devolver la confianza al empresariado que, a tenor de la última EOE, manifiesta un notable y generalizado pesimismo de cara a las expectativas de futuro por más que los subsectores textil y de alimentación prevean aumentos de producción y en la cartera de pedidos.

Fecha de publicación: 8/02/2010